artículo primero del boletín anormal de noticias del 13 de diciembre del 2024
para empezar un poquito a rellenar esto supongo
Érase un día en el que estaba caminando por la calle mientras, como cualquier otro, escuchaba la playlist de turno de spotify (que me hago cada mes). Me estaba dando cuenta de que nunca había sentido las ganas de escribir música como en ese momento: nunca lo había pensado en serio. Siempre había escrito líneas enteras y largas, frases completas y con sentido, como si algún ente superior me lo exigiese para mis propios textos en las carpetitas con nombre de verduras de la app de notas, más aleatorias que la vida misma. Y en ese momento me planteé dar un pequeñito salto hacia lo que, ni quiero, ni me atrevo a llamar verso; sino línea corta.
No seré nunca capaz de plasmar el ritmo al que fluyen mis palabras por mi pensamiento, pero al menos así podría darle algo más de ritmo sin tanto puntillo, y que quedase más coqueto (es mentira, en el fondo sólo lo hago porque así las cosas parecen más largas).
Así, de saltito en saltito, pegándome hostia tras hostia, es como empecé a escribir en línea corta. Y así es como escribo (y punch). Y esto no vale para nada pero ahora por lo menos, me conocéis un poquito más. Así que, si hasta aquí te has chupado este tostón, ahora te dejo un regalillo, privilegiado y preciado lector.
## no sé siquiera quién eres
## pero tenías razón
## siempre le tuve miedo al frío
## sin saber que no solo el invierno lo trae consigo
## el viento de vuestras miradas rozando con mis mejillas
## el sigiloso pesar de las cosas a mi alrededor
## nada me atrae; no atraigo a nada
## yo no le paso a nada ni nadie; las cosas me pasan a mí
~10 de Dic. de 2024
Añado referencia, con esta última línea corta, a Eugenia Rico, idea que expresó en mi favorita lectura La Muerte Blanca (os la recomiendo mucho muchísimo), la cual quiero dejar marcada como la mayor influencia en mi personalidad escribidora hasta el momento.
Feliz recreo y pitipausa de las 11.15 a tod@s <3