tus cincuenta y siete fueron hace relativamente mucho, pero creo que 57 veces al día te pienso últimamente.

Rigoberta Bandini dijo siete días, pero a mi me basta con menos para… quedarme sin cobertura en un tren y no poder enviarte fotos mías. Buf que corto me ha quedado esto, no? Bueno, es bonito. Espero:)

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tus cincuenta y siete fueron hace relativamente mucho, pero creo que 57 veces al día te pienso últimamente.

#domingo#

El domingo hizo sol. Últimamente hace mucho sol, mucho buen tiempo. Y los días con sol y haciendo bueno son bonitos, mismo si los pasa uno solo.

El domingo fui en coche a tu casa, el domingo llevé comida. Y el domingo no comí de tu comida, sin entender el por qué. El domingo no me cocinaste pero el domingo no pasé hambre. Y el domingo como no comí de tu comida, una nube tapó el sol de tu galería.

El domingo, en la carretera había un gato. Y el gato se parecía al hambre que llevaba, porque estaba ahí pero no estaba. El domingo me dolió quedarme sin hambre y a la mascota que el gato había domesticado le dolió el gato.

Este fin de semana he pensado mucho en el gato y en su dueño. He pensado en como el gato dejó de tener hambre y probablemente el dueño también. He pensado en cuánto tardó en dejar de tener hambre. Y he pensado en cuántos gatos han dejado de tener hambre en una carretera y me he puesto triste.

#lunes#

Es lunes y pienso en mis gatos y en cómo todas las mañanas tienen hambre, todas las mediodías tienen hambre, todas las noches tienen hambre. Y en cómo no estoy para darles de comer, pero confío en que puedan comer algo igualmente.

Y el lunes pienso en cómo esperar a que las cosas pasen sin hacerlas pasar tiene su arte. Los trenes funcionan así, tu te sientas y esperas a que arranquen. Quizás por eso me gustan los trenes, y por eso no los cojo los lunes, porque sería demasiada acumulación de yo en un lunes.

#martes#

El martes decidí que no te iba a esperar para comer, e hice yo la comida. Pensé en lo que habrías cocinado para comer el domingo en tu casa. Pero me percaté de que no tengo tus sartenes, de que tampoco tengo tus especias, que tampoco tengo tus manos, tampoco tu maña, no te tengo a ti.

Quería probar tu comida y lo único que mordí fue un muro de hormigón, el de tu ausencia. Si no la haces tu, cómo voy a poder decir que es tu comida?

#miércoles#

Es miércoles y nuestra comida sigue en la nevera. La voy a tener que comer, aunque no sepa igual que siempre. Creo que el lunes se me rompió una muela con el muro, pero creo que aguanto el dolor por orgullo. Voy a ir a que me digan que la muela se me rompió por echarte de menos. Y voy a ir a que me digan que en ese hueco tengo enterrados restos de nuestras rosquillas de hace cinco años.

Creo que le va a gustar que huela a anís aunque me eche un poco la bronca. Y creo que voy a echar de menos nuestras rosquillas durante mucho tiempo. Pero quiero quedarme contigo para que me digas que por muy wapos que sean los gatitos, tienes demasiados.

#jueves#

Mañana será jueves y un gato (negro) pasará a recordarme que siempre habrá gatos con hambre. Y los jueves son mucha locura, pero por mucha locura que haya siempre hay gatos, y siempre hay hambre. Aunque sea poca hambre, siempre va a haber hambre.

Mañana será jueves y podrían pasar tantas, tantas cosas. Pero lo único que deseo es que a ti no te pasa nada, y menos un jueves.

#Porque te quise el domingo, te pensé el lunes, te recordé el martes, te soñé el miércoles; y te volveré a querer el jueves.#