34 a secas porque llevo todo el día pensando en el séneca de adif: los trenes sin luz no circulan, ni ninguna red neural interna

si no sabéis lo que es un séneca no os asustéis, solo os voy a atropell...

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34 a secas porque llevo todo el día pensando en el séneca de adif: los trenes sin luz no circulan, ni ninguna red neural interna

“si alguien pregunta “¿qué pasa?”, es que tengo que ordenarlo”

no puedes olvidarte de la tristeza

No puedes olvidarte de la tristeza, porque no te persigue: está contigo. No busques su aniquilación, solo vas a hundirte en tu propio infierno de vida interna. No es una amenaza, es un aviso objetivo. No contradice la esperanza, pero la tergiversa a su placer. No te deja sentir, es un muro de carga entre tú y ti mismo, está dentro de ti. Ha enraizado, se ha asentado para quedarse, como las cenizas (de lo que queda dentro) de tu pecho. No te queda otra que vivir con ella dentro, lo sufras más o menos.

Partes de la premisa de un futuro inciertamente oscuro, como si siguieses en 2020. Pero han pasado cinco años. Cinco años reducidos a una estimación de trescientas cuarenta colillas, más de doscientos diez blíster, y medio litro de etanol: completamente metabolizados.

Se te da bien procesar las cosas que llegan, al menos fisiológicamente. Puedes decir que ese ha sido tu mayor logro por tu cuenta. Pero, de todas formas, sigues notando esa mirada crítica de tu propia persona. Si tan poco has avanzado, cómo eres capaz de criticar hasta tus propias decisiones? No habrías tenido tiempo de replanteártelas bien, no serías capaz de sentirte seguro con tu propia palabra? Después de tantas veces, ¿qué has aprendido? (si es que lo has hecho).

doliprane 1000

“Estamos todos tan perdidos
como tú te crees que estás;
te lo juro, está bien”

No me va a doler. De hecho, nada me va a doler. Siempre tengo algo de lo que echar mano. Aunque el equilibrio nunca haya sido mi prioridad, tengo el don de parchar in-situ toda situación inestable.

otra estación de tren, como todos los viernes

Saltan chispas al rozar
mi pelo contra la pared
esculpida en piedra, fría
tomando toda vida de mi ser.

Aferrándome a un momento
rezando por que llegue a tiempo
y no perderte en vano
entre andén y reloj, me pierdo.

Adivina tu futuro, siente
lo que quieres llegar a ser,
sólo te estás condenando
entre señales disfuncionales.